Jueves 6 de mayo de 2021

Uso de aguas del Silala

En el Tratado de 1904, Bolivia había expresado su agudo interés por disponer de ferrocarriles para transportar mercancías hacía el Pacífico. En línea con ese interés, en 1906 y 1908 respectivamente, Chile y Bolivia, otorgaron concesiones sobre las aguas del río Silala a la misma compañía, The Antofagasta and Bolivia Railway Company Limited, ahora conocida como Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB), que la usaría para alimentar sus locomotoras a vapor.

En 1996, el gobierno de Bolivia comenzó a objetar esa concesión, sobre la base de que la compañía no había respetado los términos del acuerdo. El argumento fue que en 1961 la empresa de transporte había comenzado a utilizar locomotoras diesel y comercializado el agua dentro de Chile, lo que significaba que ya no era utilizada para los fines que le fueron otorgados. El 14 de marzo de 1997, el prefecto de Potosí, Omar Manzano, declaró la caducidad de la concesión. FCAB realizó gestiones administrativas y judiciales que no prosperaron, y cesó el uso de la bocatoma y la tubería instaladas en territorio boliviano.

El 30 de agosto de 1999, el gobierno boliviano licitó la concesión del uso de las aguas del Silala para fines de comercialización y explotación. El 25 de abril del 2000, la firma boliviana Ductec S.R.L. se adjudicó la licitación. La Cancillería chilena declaró que no reconocía el contrato con Ductec. En julio de 2003, esa compañía perdió la concesión, debido a que no entregó las boletas de garantía ni dio inicio al contrato, según dijo el viceministro de Servicios Básicos de Bolivia, José Barragán.

Según la medición de la Dirección General de Aguas de Chile entre enero y marzo de 2016, el caudal que está cruzando el límite es de 158 litros por segundo. Lo que se ha considerado normal como promedio ha sido 180 litros por segundo, con un caudal máximo de 220 litros por segundo.

En la actualidad, sólo dos empresas tienen derechos consuntivos constituidos sobre las aguas del Silala, de un modo similar a los que intentó licitar Bolivia sin éxito. Estos dos derechos están en territorio de plena soberanía chilena: FCAB, que tiene uno por 237 litros por segundo, y Codelco, que tiene dos, por 119 y 41 litros por segundo. Como es frecuente, existe una diferencia entre los derechos de aprovechamiento otorgados y los volúmenes que realmente se captan.

En territorio chileno, FCAB capta, desde una bocatoma ubicada a unos 600 metros de la frontera, unos 120 litros por segundo, dejando fluir hacia aguas abajo unos 60 litros por segundo, para no afectar el ejercicio de derechos de agua que Codelco-División Chuquicamata tiene en el río Inacaliri, a 4,9 kilómetros de la frontera.

Donde nace el río Inacaliri, Codelco-División Chuquicamata tiene derechos de aguas por un total de 160 litros por segundo y capta unos 150 litros por segundo, cuyos aportes provienen en su menor parte del escurrimiento remanente del río Silala y, sobre todo, de afloramientos subterráneos que se producen en territorio chileno, por un caudal aproximado de 90 litros por segundo. Además de eso, Codelco compra a FCAB alrededor de 12 litros por segundo.